domingo, 19 de septiembre de 2010



Eres muy fuerte y yo te admiro, siempre fuiste tú mi inspiración. Con lo que me has enseñado y con todo lo que me has dado, creo que eres una bendición.




Puedes llorar en mi oído sin sentir nunca la necesidad de explicar, y puedes hablarme de tus miedos, contarme de tus sueños, yo me sentare a escuchar.




Te guardare, siempre que pueda, de lo que hace daño, porque soy así y te amo… tanto.
Haz estado ahí para mí y ahora ESTOY AQUÍ, para ti.




Cuando el valor te haga falta seré tu fuerza y esperanza, te ayudare a encontrar la calma, solo tienes que llamar. Cuando estés harto de la vida seré la voz que te motiva, te llenare de alegría, siempre en mí puedes confiar.




Solo quiero AGRADECERTE porque fuiste y siempre vas a ser la razón que me da valor para enfrentar mi vida, que cuando partiste, se apagó. Aún así, tu sonrisa sigue siendo luz en mi oscuridad.