lunes, 11 de octubre de 2010

Puedo decir honestamente que estuviste en mi mente desde que me desperté. Miro tu fotografía todo el tiempo, esos recuerdos vuelven a vivir, y no me importa. De repente mi teléfono suena con tu tono. Yo dudo pero atiendo de todas maneras. Suenas tan solo y me sorprendí al oirte decir:

"Tú recuerdas cuando nos besamos, lo sigues sintiendo en tus labios. Cuando bailaste conmigo sin música sonando. Tú recuerdas las cosas simples." Hablamos y lloramos. Dices que tu mayor arrepentimiento, la única cosa que deseas olvidar fué decir adiós, adiós.